Por si alguno ha estado en Babia este fin de semana (yo he estado completamente ajeno a la realidad en León que queda cerca y aún así me he enterado), resulta que, a instancias de la Fiscalía, un juez (nos dará igual cuál, por esta vez), ha decidido secuestrar la edición de esta semana de la revista El Jueves (puede que ahora mismo no funcione el enlace porque también ha clausurado la web), por causa de este dibujo, el cual ha sido considerado como injurias a la Corona:

Hay quien ha dicho que este es un país ridículo anclado en la Edad Media por tener un delito consistente en insultar al rey. Se equivocan de medio a medio. Éste es un país ridículo anclado en la Edad Media por tener rey. Lo de la censura, el secuestro de publicaciones, etc. viene de suyo. En países ridículos pasan cosas absurdas.

Sin embargo, aunque parezca que seguimos en los estúpidos '70, hay algo que obviamente ha cambiado. Hace 30 años, que es de cuando son propias medidas como ésta, el pueblo, que a veces, como excepción a la regla, es sabio, hubiera recibido la noticia con indignación, y quizá algo de temor. Hoy lo ha hecho de la única manera coherente posible: con cachondeo. Cuando mis nietos me pregunten cuándo fue el principio del fin de la Monarquía, me acordaré del día de esa noticia, y de esa misma noche, de vinos por León, con Manu con la mano sobre la cabeza imitando una corona, y gritando con voz de subnormal:

En estas fechas tan entrañables, me llena de orgullo y satisfacción... ¡que les corten la cabeza!

Provocando obviamente la hilaridad de toda la parroquia.

Señores, el emperador está en pelotas . Lo curioso es que no ha sido el niño inocente el que lo ha puesto de manifiesto, sino sus en teoría diligentes esbirros. Y digo en teoría porque sólo con un esforzado entrenamiento podrían lograr ser más estúpidos.

P.D.: Aderécese el post con otra tonadilla de los inefables Mamá Ladilla: