FAGOR y el pogreso
Sé que tenía a media España pendiente, pero la verdad es que cuando todo se solucionó sentí tal éxtasis que en vez de venir a contarlo salí a emborracharme.
Sí, amigos: mi caldera FAGOR ya está arreglada, y desde el miércoles 13 me ducho con agua caliente tal cual si fuera un ciudadano del primer mundo. Si alguien recuerda mi cabreo 2.0, habrá hecho cuentas y visto que apenas tardaron 11 días en arreglar la caldera. Y es que el mundo pogresa que es una barbaridad. Un año de esos llegaremos a la luna.
Lo que también pogresa a toda máquina es el lenguaje publicitario. Por ejemplo, si en la publicidad del servicio téncnico pone que si tardan más de 48 horas la mano de obra es gratis, no se refieren a lo que tarden en venir, sino a lo que el técnico tarde en arreglar la caldera. Como no tuvo que quedarse a dormir y en un par de horas la tenía lista (el pogreso, ya digo), hubo que pagar. Los consumidores deberíamos estudiar publicidad, porque es que no sabemos leer los anuncios y luego pasa lo que pasa: que te esperas milagros como que no te tomen el pelo y cosas así, y luego vienen las decepciones.
Por último, y por reconocer a cada cual lo suyo, decir que el técnico no tenía culpa de que los golfos de sus jefes tengan un tercio del personal necesario, pero sí de ser un chulo de mierda. Que Alá le confunda el camino.
Hasta el próximo episodio, amiguitos.



Luis dijo
Albricias!!! Al fin solucionado el tema de la caldera de Sergio. Debo reconocer que hace años pasé por una situación muy similar, aunque era un termo acumulador electrico de agua, y terminé por irme a un Miró, comprarme uno e instalarlo al más puro DIY.
Conclusión, cuando decías que frío tenías, frío yo pasaba... y es que la piel tiene memoria... o eso dicen.
17 Diciembre 2006 | 10:29 PM