FAGOR, lo peor
Pues nada, que estaba yo aquí pasando frío, mordisqueando el cuello del jersey y cagándome en la puta que parió al servicio técnico de FAGOR, cuando me acordé de esta entrada en el blog de Enrique Dans en la que contaba cómo, merced a un artículo anterior que gracias a la magia de Internet había acabado en el tercer puesto de Google para el término de búsqueda "Air Europa", y a la posterior reseña de tan curioso hecho en El País, media España se había enterado de cómo Air Europa se chotea de sus clientes.
Sin pretender arrogarme la influencia que este buen señor tiene en la ombligosfera, me he propuesto emularle en su cabreo 2.0.
Los hechos:
- El pasado viernes 1 de diciembre, a eso de las 19 horas, se jodió la caldera de casa, marca FAGOR (por cierto, como la nevera, la vitrocerámica, la campana, el horno y el lavavajillas). Qué se le va a hacer, son cosas que pasan. Cuando yo era cani tenía la sensación de que las cosas duraban más (tiene apenas 5 años), pero en fin, así son las cosas en estos tiempos.
- Ése es el momento de la primera e infructuosa llamada al teléfono del servicio técnico, que por supuesto es un 902 (¿han oído alguna vez lo de ser puta y poner la cama? pues eso). Nadie contesta, de ahí hasta el final del día, y te redirigen a la web.
- Una consulta en esta santa mierda de página que no se ve en Linux y en la que si algún dato es cierto es porque se han equivocado, aparte de descubrirnos el diabólico concepto recursivo de una página de publicidad que contiene publicidad, nos muestra (previo reinicio en Windows) que hay un servicio especial de fin de semana, más caro y tal, pero al menos existente. Hay también un formulario de incidencias que laboriosamente rellenamos. Uno, que trabaja en el sector, sigue sin explicarse cómo una empresa capaz de maravillas flash tumbanavegadores no sabe hacer un puto formulario que funcione. Pero así es (o eso es lo que me dicta mi buena fe; si fuera malpensado escribiría que me mienten cuando dicen que no han recibido ninguno de los tres mensajes que hemos enviado a través del formulario)
- Diversas (¿20?) llamadas a lo largo del fin de semana y a las más variadas horas obtienen la misma respuesta: "todas las líneas están ocupadas; inténtelo dentro de unos minutos".
- Estamos ya en el domingo 3 de diciembre. Vayan sumando duchas frías
- El lunes 4 por la mañana, hay señales de vida en el planeta FAGOR. Una Amable Operadora Que No Tiene Culpa De Nada (tm) nos confirma que el servicio de fin de semana que crujirá la próxima factura de teléfono no existe, y nos da cita para el jueves 7 por la mañana. Nos parece mucho, pero esto es España, esta semana es puente, y al fin y al cabo ya vemos la luz (y el calor) al final del túnel.
- Tres días de carámbanos en la nariz y duchas frías (o de calentar agua en cacerolas los más cobardes) después, el ansiado día llega, junto con el anuncio de un descenso generalizado de las temperaturas para el día siguiente. Pero llega solo, sin ningún técnico cayendo del cielo. Cuando empieza a cundir la angustia al final de la mañana, una llamada a ese teléfono que ya me sé mejor que mi DNI nos traslada la intolerable y mala nueva: el lunes. Lunes 11.
Señores de FAGOR: esto es un libre mercado. Si no quieren mi dinero a cambio de sus servicios, me parece estúpido pero legítimo. Pero díganmelo desde el principio para que yo me busque la vida, y no se choteen de mí durante 10 días. Gracias.
Consecuencias:
- Una denuncia en la oficina del consumidor. Obvio.
- No menos obvio: ni un sólo producto de esa marca volverá a entrar jamás en esta casa, ni en la futura casa de ninguno de sus habitantes, ni en la de sus familiares directos, ni en general en la de nadie que pretenda que este humilde servidor no le retire la palabra.
- El divertido experimento sociotecnológico de montar un poco de follón en Internet. Esos que no quieren que les retire la palabra, ya pueden ir poniendo el enlace: FAGOR
Saludos desde Siberia, y ya les contaré cómo acaba esto porque me da que hay FAGOR para rato.



gastronio dijo
No te quiero desanimar, pero Fagor no está ahí por casualidad. Yo los padezco en casa también (a excepción de lo que yo he comprado que es Liebherr, Miele y Siemens, que tienen en común...su germanidad). Me pregunté qué hacían ahí esos mediocres, y resulta ser su política de precios muy competitivos a los promotores (sabes que controlo algo de esta información), quienes tú también sabes que en las circunstancias del mercado actual se dejan seducir rápidamente, puesto que la calidad no es un elemento decisivo en la compra de inmuebles (sorry, boy, es el país en el que te ha tocado vivir).
Yo tengo una capana extractora que me dieron con mi casa nueva (2003) que ya salía en "Los Bingueros" de Esteso y Pajares, año 1977, que mereció el Oscar al mejor guión adaptado.
Así que ya sabes, sustituir esa mierda al primer fallo suele ser lo más rentable.
Suerte, y ofrezco mis 24 grados de casa a quien lo necesite!
8 Diciembre 2006 | 05:05 PM