(o de cómo perder amigos quedando como un señor)

Hola, amigo <cabrón que te acaba de colocar un coñacito de reenviar>:

Veo que te estás aficcionando últimamente al reenvío de mensajes, con toda tu buena intención, así que te voy a contar un secretito:

El problema

Los coñacitos de reenviar son un medio que los spammers utilizan para hacerse con direcciones de gente a la que spamear. Supongo que sabes lo que es el spam, ese odioso correo basura de "alargue su pene", "acabe con su deuda", "gane dinero rápido", etc. Cuando recibes un coñacito de reenviar (y si estás en el mundo y tienes e-mail, recibes muchos), basta un programita muy sencillo (muy muy sencillo, algo que incluso yo puedo hacer) para obtener cientos de direcciones de correo de incautos a los que spamear. Un mensaje de spam es un coñazo, decenas de ellos son un dolor, centenares pueden dejar inservible tu cuenta de correo. Y no queremos que eso pase, ¿verdad? Bien.

La solución

1) La obvia es no mandar coñacitos de reenviar, pero quizás sea un poco drástica. Ver punto 2).

2) Podemos mandar coñacitos de reenviar, pero hacerlo bien. Elimina todas las direcciones de correo que se hayan acumulado en el mensaje. La forma más fácil de hacer ésto es crear un nuevo mensaje y pegar en él la parte del mensaje que supuestamente es interesante/divertida, pero hay más formas; para gustos, colores. Escribe tu propia dirección en el campo To/Para:, y las direcciones de tus colegas en el campo Bcc: (ojo, Bcc:, no Cc:); de esta manera recibirán el mensaje sin que su dirección aparezca en el cuerpo del mismo. No cuesta nada, son 30 segundos, y si lo hacemos todos estaremos más cerca de estar a salvo del puto spam.

Reenvía si quieres este mensaje a tus colegas, pero hazlo bien...

   Sergio