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Terra
La Coctelera

Categoría: El Mundial para no (muy) futboleros

Las palabras que volvieron loco a Zidane

Pretender sonrojar a un italiano cara-de-cemento mediante el humor francés, fino, sutil y mariquita revela una inocencia admirable. Aunque hay que reconocer que iba bien tirada. Al parecer todo empezó porque Materazzi agarró de la camiseta a Zidane, y éste le dijo "si quieres te la regalo cuando acabe el partido".

Cómo se puede pasar de ese estilete de fino esgrimista al Pedazo De Hostia (tm) que todos vimos por la tele en 15 segundos es algo también digno de estudio. Esquizofrenia, lo llaman.

Materazzi declinó la oferta. "Prefiero a tu hermana". Decíamos el otro día de los españoles, pero los italianos también tienen tela. No debe ser fácil dar asco y ser el Puto Amo (tm) a la vez, todo junto y revuelto.

Vía Metro.

El niño loco francés

El domingo fue un día triste para el fútbol. Pero por ninguna de las dos razones que se podría haber esperado.

Si hace un mes me dicen que Italia iba a ganar el Mundial hubiera asegurado: "Será un día triste para el fútbol". Y me hubiera equivocado. Italia nos ha demostrado a todos (y especialmente a ella misma, y a ver si no se le olvida pronto) que lo que sus críticos hemos dado en llamar estilo italiano no era sino jugar mal, y que ver a un equipo jugar bien es divertido sea cual sea su estilo. El estilo italiano ha tenido tan mala prensa es porque llevaban años ejecutándolo tremendamente mal, y que cuando lo han hecho bien ha resultado ser tan respetable como los demás. Italia ha sido justa campeona y ha dejado momentos de una brillantez de juego desconocida en ellos, pero manteniéndose fieles a sí mismos (como en la prórroga de semifinales frente a Alemania, que por cierto también se mantuvo fiel a sí misma y fue un tostón de cojones).

Hace un mes se sabía que el último partido de Francia en este Mundial sería el último de Zidane en su carrera. Fuese en la fase que sea, sería un día triste para el fútbol. Y vaya si lo fue, pero tampoco (sólo) por eso.

El domingo llevaba camino de ser un día grande, ese Zidane cuyo último partido podía haber sido cualquiera, había metido a Francia en la final y con serias opciones de ganarla. ¡Menudo final para una carrera increíble! Y de repente, se le fue la olla, y lo cagó todo. No se cagó la carrera, porque lo hecho y lo dicho queda para siempre. Pero sí que nos dejó con su lamentable acción un amargo sabor a los que hemos disfrutado con su fútbol.

Igual de lamentable ha sido la reacción de muchos medios (y la gente que los sigue), ese algo le diría. Nada justifica una agresión física, sólo otra agresión (que sería la que a su vez estaría injustificada). Si te insultan, insulta; cuanto más sutil y menos exaltada sea esa respuesta, más humillante. Si "eres un moro de mierda", entonces "y tú una mierda de mono". Si "tu hermana es una prostituta", entonces "tú cambiarías a la tuya por una de mis Copas de Europa" (lo cual, además, siendo italiano, no estaría muy lejos de la verdad). Pero si tu respuesta es una cornada, entonces eres algo mucho peor que un moro de mierda: un macarra. Un macarra que juega como los dioses, pero un macarra al fin y al cabo. Y no queremos macarras en los campos, jueguen como jueguen. Si te vas a dedicar a esto, haces bien en retirarte: vete a la calle a dar cabezazos a los italianos que te cruces (y luego tenlas con la policiía) o a tu casa a dárselos a tu hermana; pero a los futboleros déjanos en paz. Al campo se viene a jugar. Sabemos que lo haces muy bien, pero si no es lo que has venido a hacer, vete, no te queremos aquí.

No tengo ningún hijo. Si lo tuviera, hubiera estado el domingo delante de la tele (artefacto que por otra parte no vería demasiado), y le hubiera dicho, con la esperanza de que se fijara en alguien tan grande, tan deportista y tan caballero como yo pensaba que era:

¿Ves al señor calvito? Fíjate bien en él, es el mejor del mundo y hoy es su último partido; cuando seas mayor, podrás decir: "yo vi jugar al último grande".

En realidad, diría "yo vi a un moro tumbar a un italiano de una cornada". Cojonudo. De lo de querer ser como él, mejor no hablamos.

Pero bueno, como el fútbol es para divertirse (y por eso está tan mal lo que hizo Zidane), aquí tenéis la continuación de la saga, que, como nos conocemos, sé que es lo que estáis esperando desde el título:

Un acontecimiento histórico


España ganará un Mundial

Cuando no jueguen 11 contra 11, haya rivales pequeños, y se pueda decir que el partido ha terminado antes de que pite el árbitro. En definitiva, cuando el fútbol ya no sea así.

Y a éstos los queríamos jubilar

Si cada día que no follo jugara Zidane, la vida sería un poco menos puta.

Cada uno como lo que es

O como decía mi amigo Charlie, "portaros bien, no nos vayan a tomar por lo que somos".

El fútbol tiene una capacidad muy por encima de la de otros deportes de mostrar la psicología de los jugadores en el propio estilo de juego. Y, si bien en el fútbol-coñazo de clubes que estamos acostumbrados a ver todos los santos domingos eso no tiene la mayor importancia, en el fútbol de selecciones es la sal de la competición: cada país juega como es. Los brasileños, alegres y confiados; los ingleses, rápidos y directos; los alemanes, cuadriculados y efectivos; los argentinos, sobre todo, 110% competitivos (¿saben el chiste de los argentinos y la bombilla?); los franceses, orgullosos con o sin motivo; los orientales, aguerridos e insistentes; los italianos, rácanos y fulleros; los africanos, fortísimos pero desorganizados y un punto inocentes.

En España, el estilo es que no hay estilo, porque si cada país juega como es es porque cada país sabe cómo es, conoce sus puntos fuertes y sus puntos débiles. En España, para saber simplemente eso, necesitaríamos crear un comité, que a la primera dificultad (¿10 minutos?) decidiría continuar en el bar.

España nunca gana porque no sabe a qué juega, y no sabe a qué juega porque no sabe qué es.

¿Esperaban que jugara de otra manera el equipo del país de Gaudí y los toros, de Camarón y el Koala, de Picasso y Los Serrano, de Buñuel y Torrente?

Hay en todo esto del Mundial sin embargo algo muy español. ¿Hay algo más español que arrasar cuando no importa, y perder siempre cuando se juega algo? ¿Hay algo más español que saber eso y a la vez ignorarlo y sostener que España es el mejor equipo del Mundial? ¿Hay algo más español que despertar de golpe y convertir en unánimes críticas lo que hasta ayer eran unánimes alabanzas? ¿Hay algo más español que creernos más listos que los demás y sostener que los engañados son los otros, que nosotros lo sabíamos? ¿Hay algo más español que repetir ese proceso cada cuatro años?

Pero no se confundan, este es mi equipo y me gusta; no me lo cambien. Me gusta porque es como yo: caótico, irregular, imprevisible, capaz de lo mejor y lo peor con días de diferencia, capaz (a ver si superáis esto, franchutes) de mezclar soberbia y complejo de inferioridad en la misma frase.

España, nos vemos en el próximo Mundial. Hasta entonces paso de tí. Como buen español.

El niño y los Estados

Preguntando sobre un videojuego de fútbol:

Pero, ¿es del Real Madrid y todo eso, o de España y todo eso?

¿Qué timo es éste?

Ayer tenía pensado (desde media hora antes, más o menos) ver el debut de Argentina en el Mundial, contra Costa de Marfil. Esperaba un buen partido y lo fue.

Argentina no necesita mucha presentación, tiene mucha calidad y siempre es uno de los favoritos. Es un equipo que gusta ver porque siempre sabe bien lo que está haciendo. Si fuera un poco menos rácana caería mejor, pero ganaría menos partidos.

Costa de Marfil debutaba en su primer mundial. Es la última sensación del fútbol africano, que progresa a ojos vista y acabará por dar la campanada algún Mundial de éstos. Está hecho con el mismo molde que los buenos equipos que en África han sido (Camerún, Nigeria): físicamente sobresalientes (capaces de pegarse la misma carrera en el minuto 1 que en el 90), técnicamente muy dignos (un extremo dejó sentado dos veces a Ayala, central argentino, cosa que pueden hacer muy pocos), y tácticamente desastrosos (no defiende ni el portero). El día que mejoren eso pueden darle un susto a cualquiera.

Aún no habían acabado los himnos y ya me había dado cuenta que los comentaristas de La Sexta, la tele del Mundial, no podían ser más lamentables. Así que decidí dejar la tele sin volumen, tragarme miles de anuncios y poner el sonido de la radio. Aquí llegó mi sorpresa.

¡¡El partido estaba en el descanso!! ¡¡Se han tirado meses Dando La Chapa (tm) con las putas antenitas para dar los putos partidos en puto diferido!! El que los quiera ver en directo, que pague el Canal +.

No soy el típico histérico al que le importa más el resultado que el partido, pero me parece un timo para los que sí lo sean, que están en su derecho. Bien callado se lo habían tenido. Si también rimaba: "Opá, vamo a po el Mundial; aquí en La Sehta en diferido lo verá".

He estado ágil y he quitado la radio antes de que dijeran cómo iban al descanso. Vale que me importe más el partido en sí, pero es que ver un partido sabiendo el resultado es como ver El Sexto Sentido sabiendo ya-sabéis-qué =;-)

Así que me tocaría sufrir a esos comentaristas. Más me valía haber puesto, como banda sonora del partido, un disco de los Asesinos Cereales, o hasta de Calamaro.

El comentarista principal era malo, pero nada a lo que no estemos acostumbrados en España. Cambios de tono sin venir a cuento, entusiasmo desmedido por el medio que le paga y jerga propia. Lo del comentarista auxiliar o técnico, de escándalo.

Se trataba del típico argentino gilipollas que se cree que Dios no nació en Argentina por modestia, y que los demás países existen sólo para que Argentina pueda ganar Mundiales, aunque sea, como en el último, con un yonki marcando gol con la mano (y de eso hace ya 20 años).

Costa de Marfil decepcionó, no nos engañemos. Salió al campo medio asustada (supongo que ser primeriza pesa) y antes de enterarse ya perdía por dos a cero, porque Argentina es muy buena y porque además tuvo la buena suerte (o el acierto) de convertir dos de sus primeras ocasiones.

En el primer gol, la primera (es un decir) perlita del comentarista. Según él medio gol fue del portero argentino, porque (al loro) estuvo ingenioso sacando rápido y montando un buen contraataque, en el cual les hicieron una falta. Sacaron la falta, la defensa despejó, Crespo cogió el rechace y marcó. Supongo que la otra mitad del gol correspondía a la madre del portero argentino por parirlo.

Las injustificadas loas al portero argentino, que en la primera parte apenas tuvo trabajo, ya que como he dicho Costa de Marfil estuvo floja, iban combinadas con un espectacular linchamiento del portero costamarfileño, al que se refería como porterito (los demás eran negritos, morenitos, africanitos y sutiles variaciones). Caballero: ese porterito está jugando un Mundial, y usted es un viejo de mierda que lo va a ver por la tele (ya que dudo que los cutres de La Sexta le hayan pagado un vuelo a Alemania). Como buen argentino, cambiaría a su madre por estar en su (oscura) piel, así que no le insulte tanto.

Llegado el descanso, al argentinito se le debió ir la mano con la ginebra, porque ya se le fue la olla del todo. Yo, en mis plenas facultades mentales, certifico que escuché la siguiente gilipollez (textual):

Quisiera aclararles a los espectadores de La Sexta que estas cosas que les estoy explicando no las escucharán en otro sitio, porque no están en los libros, sólo se las puede contar este diccionario, y este diccionario lo tiene La Sexta.

¿Sabrá ese señor lo que es un diccionario? Eso sí, en una cosa acierta y es que La Sexta y él sí son tal para cual: una cadena que se chotea de sus espectadores poniendo los partidos en diferido no puede tener comentaristas que sepan lo que dicen.

Antre el tremendo parcialismo de los comentarios, yo ya estaba en plan forofo. Si Dios se hubiese aparecido en mi sofá y me hubiese dado a elegir entre que España ganase el Mundial y que Costa de Marfil remontara este partido, me hubiera costado bastante decidir. Al final casi no hizo falta que apareciera Dios. Pero antes de que El Mejor Portero De la Tierra Y Los Planetas Exteriores se zampara la segunda ocasión clara de Costa de Marfil (para zamparse la primera se hubiera tenido que apartar, porque remató Drogba fatal), nuestro amigo tuvo tiempo de pronunciar las siguientes palabras, también textuales:

Si los espectadores de La Sexta fueran inteligentes estarían grabando estas cosas que les explico, porque cualquier día yo me muero y quién se las va a explicar. ¡No están en los libros!

Y dale con los libros. Si algún idiota pusiera las tonterías que este señor dice en un libro, habría que cortarle las manos.

Al final, como digo, Costa de Marfil ha estado flojita y no ha podido remontar, pero sí que ha hecho cositas, así que yo no la daría por muerta. Si hubiese caído en un grupo menos mortífero (los otros equipos son Holanda y Serbia, y pasan dos) pasaba seguro, y en éste lo tiene mucho más difícil, pero que no se confíen los otros porque esta selección puede hacerlo mejor. Y si hacíendolo mal pierde por la mínima con Argentina...

-- Tú conclusión del partido, compañero:
-- Argentina tiene casi ganado el Mundial. Ya ha ganado (por la mínima, pero porque no hace falta más) a la selección debutante, y ya sólo nos queda ganar a todos los demás, a Italia, a Alemania y a Brasil, y llevarnos la Copa.
-- ¿El mejor del partido?
-- El portero, sin lugar a dudas.
-- Riquelme ha dado dos pases de gol...
-- Uno de ellos de falta. ¿Y quién la provocó?
-- Crespo.
-- Sí, pero, ¿quién se la pasó?
-- ¿El portero?
-- ¡¡Exacto!! Tú sabes de fútbol, compañero...
-- Buenas noches.
-- Buenas noches y viva Argentina.

Argentina es candidata al Mundial. Eso ya lo sabíamos. Siempre lo es. Costa de Marfil tiene que mejorar si quiere ser la revelación que pretendía ser. Pero tiene potencial para ello. Y los argentinos, nos tienen que mandar mejores embajadores. Su forofismo sólo es divertido si no viene mezclado con estupidez y prepotencia. No nos dejen pensar que son todos así...